Por Luz García y Silvia Chávez–
“Si yo tuviera el corazón…El corazón que dí…si yo pudiera como ayer…querer sin presentir … Es posible que a tus ojos que me gritan su cariño los cerrara con mis besos…”
Esas palabras son el coro de “Uno”, una canción tradicional de tango, que los estudiantes de Columbia College escucharon cuando la actriz y cantante argentina Alba Guerra los deleitó con su voz.
Aunque su audiencia no era completamente hispanoparlante, Guerra se preparó para enfrentarla. “Tal vez no van a entender lo que voy a decir en este tango, pero espero que lo puedan sentir”, dijo Guerra antes de comenzar con su rendición de “Uno”, seguida por “Balada para un loco” y dando término a su presentación con el tema “A media luz”.
Durante su visita al centro multicultural de Columbia College, Guerra compartió con la audiencia aspectos de la música típica argentina. “El tango es la representación de Argentina”, añadió.
Cuando era jovencita, “yo odiaba el tango, pues pensaba que era para la gente mayor”, dijo sonriendo.
Después de llegar a Chicago en un viaje con su prima, Guerra no sólo encontró a su futuro marido, a quien conoció por casualidad. Años después encontró otro amor inesperado, el tango. Fue en un restaurante de Evanston que Guerra escuchó una canción con el bandoneón, un instrumento similar al acordeón y muy popular en Argentina para su uso en la música de tango y otros géneros. “Fue amor a primera vista, me puse a llorar y mi corazón comenzó a palpitar tan rápido y me encantó desde ese momento”, dijo Guerra.
Guerra, quien también es actriz del Teatro Aguijón, un teatro en Chicago que se especializa en crear obras de teatro para latinos, dijo que la actuación le ha ayudado al interpretar los tangos, los cuales están llenos de emoción. “Durante los tres minutos que dura una canción tienes que pensar que estás bailando con tu amante”, fue el consejo que un instructor de danza le dió a Guerra cuando ella preguntó cómo es que ella iba a saber como seguir a su pareja de baile.
Y para bailarlo también se requiere tener pasión y entrega.
“Es como un animal con dos cabezas, un pecho, y cuatro pies,” comentó Guerra.
Si usted tiene la suerte de oir cantar a Alba Guerra lo podrá hacer algunos viernes y sábados en la Peña El Balcón (3466 N Pulaski Rd.) y los jueves en el restaurante El Ñandú (2731 West Fullerton Avenue). De igual modo ella participa en actuaciones especiales y en festivales.



Muchas gracias Luz y Silvia por su articulo
que describe muy bien mis sentimientos y pasion por el TANGO. Tambien agradezco a Elio por su tiempo y ya que estamos, mi agradecimiento a Jesus Macarena por la invitacion para compartir con sus alumnos.
Alba Guerra